Normalmente los entrenadores usan la explosividad y el despliegue físico de un base de este tipo defensivamente. Se aprovechan de la capacidad que tienen de defender intensamente durante todo el tiempo que estén en cancha. Además, la mayoría de jugadores de este tipo suele ser de manos rápidas lo que les permite, junto con su gran envergadura, robar muchos balones y dar así posesiones extra a sus equipos. Además es curioso ver como buena parte de ellos cumple con el peculiar defecto de ser malos tiradores de lejos. Esto se debe a que en sus etapas de instituto y College, su físico estaba tan por encima del de el resto de rivales que no necesitaban desarrollar una buena mecánica para anotar con fluidez, les valía con romper a canasta y aprovechar transiciones y contraataques. Al llegar a la NBA se encuentran con físicos equiparables, por lo que les cuesta mucho promediar un elevado número de puntos. Es por esto que los entrenadores también comprenden sus limitaciones ofensivas y se dedican a explotar las cualidades que ya poseen.
En cuanto a sus tareas como base, sí que existe mucha variación. Los ha habido ordenados, con cabeza y conocimiento del juego como Gary Payton, y también alocados, agresivos y precipitados como Westbrook o Rondo. Estadísticamente suelen dar bastantes asistencias porque por lo general adoran el juego rápido y de transiciones, donde, al mínimo conocimiento de juego que uno tenga puede asistir con facilidad. También se valen de su físico para rebotear con fluidez, siendo los jugadores que con más facilidad alcanzan los triples-dobles.
Este tipo de jugadores es relativamente reciente. Esto se debe en gran parte a la evolución tremenda que ha dado la NBA de unas décadas para acá. No sólo a nivel médico-deportivo, en donde las técnicas para la potenciación física se han puesto en práctica por los mejores especialistas, sino también a nivel de scouting. Hace 40 años no todos los que nacían para jugar al baloncesto eran descubiertos. Hoy la NBA ha tejido un entramado a nivel mundial únicamente para seleccionar a los mejor preparados. Si le añadimos las capacidades que tiene la liga para desarrollar todo el potencial físico de un jugador, estamos hablando de una liga muy distinta en este aspecto de la que existía hace 30 ó 40 años.
Uno de los bases físicos que más atractivo me resulta de ver es Rajon Rondo

Rajon Rondo llegó a la NBA tras hacer carrera en Kentucky, universidad propensa a dar a la liga talentos defensivos como Tayshaun Prince y los futuros Cousins y Patterson. Llegó en una posicion baja del draft y por traspaso entre Phoenix y Boston. En su primer año aportó muy poco, los Celtics eran un equipo a la deriva totalmente y no necesitaban experimentar con un novato que poco iba a aportarles, al menos poco útil. Pero al año siguiente y con la llegada de Garnett y Allen la situación cambia.
Uno de los problemas que planteaba la hipoteca que los Celtics habían firmado era el descompensado quinteto que tenían. Habían vendido todos sus bases y sólo habían traído a Eddie House. Y luego estaba Rondo. Pocos sabían algo sobre él, más que llegó a la liga con vitola de buen defensor. Rajon Rondo dejó a la vista de todos sus virtudes y sus carencias ese año. Evidentemente no era buen tirador, ni siquiera tenía una mecánica digna de un jugador que juega treintaitantos minutos por partido. Y aún parecía tener cierto miedo a la hora de encarar la canasta. Toda su aportación anotadora venía de contraataques, transiciones y canastas fáciles que sus compañeros le daban. Aún así, el trabajo defensivo que realizo a lo largo de los Play-Offs, primero sobre Mo Williams, y sobre todo después con Chauncey Billups en las ECF le valieron la acreditación suficiente como para alcanzar el puesto de jugador necesario en el esquema defensivo del equipo.
Tanto el año pasado como éste Rondo ha necesitado dar un paso adelante en su aportación ofensiva. Pero ni avanzando a grandes zancadas compensa los pasos hacia atrás que dan los componentes del Big Three debido a la edad que ya tienen y las limitaciones del resto de sus compañeros. Rondo tiene un potencial limitado, al menos en el equipo y las condiciones actuales.
Aún así hace gala de ciertas características que lo elevan a la posición de estrella de la liga. Su explosividad física y su despliegue defensivo son brutales. No se prodiga en el 1vs1, pero lo suele resolver rompiendo a canasta. Además, tiene una auténtica colección de fintas de entrada a canasta increíblemente espectaculares y su manejo de la pelota esta a la altura del de los mejores de la liga. Como contrapunto su ya mencionado tiro en estático, bastante deficiente, y su capacidad limitada de lectura y dirección de juego.
Es difícil predecir qué ocurrirá en el futuro con el bueno de Rondo. Personalmente, me parece alguien entrañable, más allá de los rumores que pueda haber alrededor suyo. Quién sabe si para ver todo lo que Rondo puede dar de sí necesitará un cambio de aires. Igual, hasta Boston lo agradece.
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