lunes, 29 de marzo de 2010

Tipos de Point Guard (III)

A lo largo de la historia de la liga ha habido muchos bases con capacidades ofensivas potentísimas que se traducían en la capacidad del propio jugador para convertirse en el referente ofensivo de un equipo. Es lo que he decidido llamar bases anotadores



Es curioso. En ocasiones, la desgracia más grande puede tornarse en la suerte mas oportuna (aquello de ''no hay mal que por bien no venga''). Aquellos jugadores con los que la genética no se portó demasiado bien tuvieron una segunda oportunidad. Y aunque la generalización en el caso que voy a exponer alcanza el grado de falacia, me pareció que el grupo de los bases anotadores estaba en buena parte marcado por este tipo de jugadores. Aquellos que, como más de uno habrá llegado a concluir, ''si midieran 10 cm más veríamos...''. En este grupo se pueden incluir jugadores de todas las epocas, desde Oscar Robertson hasta Brandon Jennings, pasando por Latrell Sprewell, Allen Iverson, Gilbert Arenas, etc.


Por lo general este tipo de jugadores son atractivos al aficionado medio o principiante. Sobretodo en la NBA, donde se paga mejor el físico explosivo de que suelen hacer gala estos PG's. No confundamos, un base anotador puede ser también un jugador que promedie muchas asistencias. En la NBA, donde el baremo para otorgar una asistencia llega a ser desconcertante (sobre todo para aquel que esté acostumbrado a ver FIBA) a la más mínima visión de juego que posea un jugador de este tipo bien puede hacer noches de muchas asistencias, pues con la mera predicción de las defensas dobles y con alguna que otra penetración doblada lo consigue.


En la NBA, los jugadores de este tipo tienden a ser bastantes irregulares en cuanto a números a lo largo de una temporada. Esto se debe a que una defensa bien planteada les puede causar problemas. En la NBA es dificil promediar muchos puntos únicamente rompiendo hacia la canasta, incluso teniendo un físico privilegiado. Por eso, la mayoría de bases anotadores suelen usar bloqueos directos que suelen terminar en un tiro de media distancia (o pase doblado) ante una defensa de nivel medio. También existen PG con un magnífico tiro en suspensión que aprovechan el bloqueo para lanzar, o si se encuentran en un equipo con más referentes ofensivos, aprovechar espacios para tirar de lejos. Es el caso de hombres como Brandon Jennings, Eddie House, etc.

Evidentemente cada jugador es un mundo y no pretendo hacer creer que pasan todos por un embudo, pero lo que mi vida baloncestística me ha enseñado es esto.


Como ejemplo de este tipo de bases (aunque buena parte de aficionados no lo consideren como tal, pero se ajusta a lo que yo entiendo como PG) voy a poner a Allen Iverson




La historia de Iverson es una de esas historias que no esperas que tenga final triste. Su carrera universitaria se desarrolló en Georgetown, equipo acostumbrado a dar a la liga jugadores interiores grandes y muy dominantes (Pat Ewing, Dikembe Mutombo y un largo etcétera), que de repente sale con un jugador pequeñito, con un estilo de juego anárquico hasta el límite que suele permitir la NCAA. Elegido como numero 1 del draft del 96 (mismo draft que Kobe, Ray Allen o KG) llega a la NBA a unos Sixers con los que formaría un trío bastante potente junto con un Derrick Coleman en la cumbre de su carrera y un joven aunque prometedor Jerry Stackhouse. Su primera temporada al frente de un equipo a la deriva es de las mejores de su carrera, lo que le hace ganar el Rookie of the Year, a pesar de quedar 25º de 29 equipos. Al año siguiente se forma la estructura principal de lo que será el equipo que se mantendrá los proximos años; llega Eric Snow, Aaron McKie y Theo Ratliff (este ultimo se fue para luego volver) aunque el epicentro del equipo sigue siendo el trio formado por Iverson, Stackhouse y Coleman.


El equipo va ascendiendo temporada tras temporada hasta la 2000-2001 en la que se plantan en la final de la NBA. No tenían ese año especialmente buen equipo, no mejor que el que tuvieron años atrás. Pero la explosión de Iverson, que le valió el MVP, fue brutal. Ese año se hicieron con Dikembe Mutombo que también estaba en la cumbre de su carrera, y Tyrone Hill como complemento interior no estaba mal. Al llegar a las finales, Iverson realiza una auténtica exhibición ante la voluntariosa defensa de Tyronne Lue, pero los Lakers de esa época tenían un equipo plagado de recursos, precisamente de lo que los Sixers carecían.


En los próximos años la desbandada del equipo es grande. Hasta que en el verano de 2005 el equipo se refuerza con un Chris Webber que viene de dejar su etapa dorada en Sacramento, unido a la evolución de Iguodala y al talento que se le presuponía al tirador Kyle Korver más la (tambien supuesta) aportacion de Dalembert como interior dominador. El equipo hace escarceos con Play-offs sin demasiado éxito hasta que los Sixers deciden traspasar a Iverson antes de que se devalúe. A partir de ahí, la historia que todos conocemos: su paso por Denver con más pena que gloria, su caída total en Detroit y su triste vuelta a Philly.


Probablemente ha habido pocos jugadores más dañinos para lo que se entiende como juego de equipo que Allen Iverson. Pero también nos enseñó una lección: el baloncesto es un deporte de JUGADORES y como tal, ellos a veces también pueden decidir la suerte de un equipo al completo.

Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Injusto me temo que ha sido con Allen. No se merece tan cruel destino.

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