No advertí en mi mensaje de presentación la intención didáctica del blog. No por enseñar al que lo lea, sino para evitar olvidar lo que ya sé, o mejor dicho, creo saber. Porque el conocimiento baloncestístico es, en ciertos aspectos (como el de cada deporte en general) muy subjetivo. Así que, desde mi opinión más o menos fundamentada (no mas que en ver partidos y jugarlos) escribiré sobre los ya mencionados aspectos del juego.
Vivimos una buena época de bases en la NBA. Pocos equipos son los que no cuentan con un 1 fiable y de garantías en su plantilla (curiosamente uno de ellos son el actual campeón y muy probable favorito al título, Los Angeles Lakers) Si hiciéramos una lista de mejores jugadores de la liga, la proporcion de bases con respecto al resto de posiciones sería bastante elevada. Lo que nos lleva a pensar en la homogeneización técnica y física de dicha posición. Nada más alejado de la realidad.
Si nos vamos a la enciclopedia del baloncesto, aquella que sólo es usada por entrenadores de última fila y que los grandes de la historia despreciaban, un base es un jugador con unas características muy marcadas, más que cualquier otro jugador. Pero sin embargo existen bases de todos los tipos. Cabe el razonamiento de que, por la caprichosa selección de la estatura, estaban destinados a jugar en tal demarcación, independientemente de las capacidades de que fueran dueños (algo similar, aunque lejano, de lo sucedido con jugadores interiores). Pero la mayoría de bases que sabían hacer algo distinto, al llegar a alto nivel, o bien se han adaptado (perdiendo así años de adquisición de una identidad deportiva) o no se han sometido al embudo impuesto por entrenadores cortos de miras (o cobardes) y han caído en el olvido.
Un base es un jugador esencial. Mucho más de lo que el aficionado medio puede creer. No tanto para la consecución de un resultado como para la potenciación de las capacidades de un equipo (o la disminución). En inmediatas entregas extenderé mis conocimientos sobre los Point Guards de la liga.
domingo, 28 de marzo de 2010
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