En la NBA la figura de la estadística como factor súper determinante alcanza su máximo exponente. Hasta el punto en el que la mayoría de los premios se otorgan en función de éstas. Por ejemplo, el galardón a mejor entrenador del año, no se lo lleva realmente aquel que mejor sistema tiene o el que mejor hace jugar a sus jugadores, sino el que consigue mayor cantidad de victorias o una mejora significativa del número de éstas con respecto a anteriores campañas. Por ese estilo, el resto.
Por otra parte es entendible que ver la estadísticas es la única manera de seguir una liga en la que cada equipo disputa 82 partidos de Regular Season más PlayOffs. Sería imposible conocer a la gran mayoría de jugadores si no fuera por las estadísticas. No nos aportan un conocimiento total del jugador pero sí muy aproximado. Por ejemplo: si un jugador mide 1'98 y pesa 90 kilos sabemos que será rápido y probablemente evitará el juego de poste. Si lanza muchos tiros de 3 con buenos porcentajes sabremos que es buen tirador y probablemente existan en su equipo muchos sistemas para que tire saliendo de bloqueos (usando su velocidad). Ya hemos pseudoadivinado un hipotético perfil ofensivo de un rival. Puede ser más o menos acertado, pero es mucho más preciso que si careciéramos de las estadísticas.
Los expertos norteamericanos suelen basarse en estadísticas raras que a los europeos nos suenan a chino. Las más importantes son:
Eficiencia: parecido a la valoración europea, en la que entran otros factores como los minutos de juego. Reúne las estadísticas principales y las opera dejando un único número. Suele ser la más fiable para determinar el grado de importancia de un jugador dentro de la liga.
Valor de base: una especie de media ponderada derivada del ratio asistencias/pérdidas en la que se le da mayor importancia a éstas últimas.
% de lanzamiento: media de los tiros de 1, 2 y 3.
% de tiro efectivo: media ponderada de lanzamiento en la que a cada tipo de tiro se le adjudica un determinado valor.
Índice de asistencias por cada 100 posesiones
Índice de pérdidas por cada 100 posesiones
Índice de posesiones de un jugador por 48 minutos
Aparte de las estadísticas por 48 minutos, a destacar la de rebotes y asistencias que suelen medir la determinación de los sextos hombres.
Sorprende ver cómo en EEUU todas las estadísticas se inflan con respecto a Europa. Los anotadores anotan más, los reboteadores rebotean más y los asistentes asisten más. Un razonamiento válido podría ser que, al durar 8 minutos más da más tiempo a hacer números. Pero sin embargo hacemos cuentas y no nos bastan esos 8 minutos de más para explicar el desnivel, al menos en las ligas con un mínimo de competitividad. Hay muchos factores que influyen y cada uno es diferente para cada apartado estadístico.
A la hora de anotar es mucho más fácil si se prescinde de defensas zonales. De hecho, un tirador sólo tendrá una buena jugada saliendo de bloqueos si la defensa es individual. De lo contrario las ayudas de la zona pueden complicarle tanto la recepción como el lanzamiento. Y si el anotador no es tirador, evidentemente ante la zona no se pueden jugar aclarados, ni 1vs1 en el poste. Esto permite que el anotador disponga de muchas más posesiones y tiros en la NBA que en Europa. Además el considerable aumento de contraataques y transiciones favorecen un mayor número de puntos en el casillero del scorer.
En cuanto a los rebotes, deriva de lo anteriormente explicado sobre la anotación. Al existir un mayor número de tiros, es cuestión de probabilidad que también haya un mayor número de fallos y con ellos, los rebotes. Además, la mayor potencia física de que hacen gala los jugadores americanos les permiten cerrar con mayor vigor el rebote y capturar más de esta manera.
Quizá el apartado de las asistencias sea el más famoso. Ya traté en el tema de los bases que es más fácil asistir liderando transiciones y contraataques. También la defensa individual es más propensa a jugar bloqueos y continuación donde un jugador interior potente (de los que no faltan en la liga) le resulta cómodo finalizar, sumando así asistencias para el base. Pero no queda ahí la cosa. El modo de adjudicar una asistencia en la NBA es, cuando menos, sorprendente. Yo mismo he llegado a ver un pase al interior, donde el pívot se ha jugado un 1vs1 al poste finalizando en canasta, ha llegado a contabilizar como asistencia. Esto evidentemente en Europa no se ve, donde incluso si el receptor del pase va en contraataque y debe botar el balón un par de veces no se cuenta como pase de canasta.
Quizá sea en el apartado de robos y tapones donde sí podríamos justificar el aumento medio a aquél lado del océano debido a la mayor cantidad de minutos que se juega, apuntando quizás que la defensa individual ayuda levemente la presión de las líneas de pase, instrumento fundamental a la hora de robar balones.
De todas formas hay una cita magnífica del gran Gonzalo Vázquez que, con su permiso, recitaré de memoria:
''En la NBA, las estadísticas no son el título, sino los créditos. Y mal espectador será aquel que crea haberla visto únicamente leyéndolos
Magistral, como siempre.
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